jueves, 4 de junio de 2020

El tenor.




Un gallo gordo se comió un grillo.

El gallo gordo era gordo por glotón. 
Era glotón porque no tenía nada que hacer. 


Cantaba por las mañanas, 
despertaba a todo el mundo con su voz de tenor 
y ya… 
a comer. 

Por eso era apreciado, 
por eso lo respetaban, 
por su bella voz. 

Pero se comió al grillo por glotón 
y el grillo (que también cantaba) 
se le atoró en la garganta. 

El gallo gordo dejo de cantar como gallo 
y empezó a cantar como grillo. 

Como cantaba como grillo 
dejó de ser apreciado, 
y con el grillo en la garganta 
comía poco y mal. 

Finalmente, dejó de cantar del todo 
y antes de que se quedara en los huesos 
lo metieron en una cazuela 
y lo hicieron coq-au-vin. 

Del grillo nos sé qué fue.


No hay comentarios:

Publicar un comentario